Se desea solucionar una dificultad recurrente que plantean los recientes avances de la IA: la verificación de humanidad
El rápido avance de la Inteligencia Artificial ha planteado un reto importante a la hora de distinguir la actividad humana genuina de la actividad de la IA, lo que aumenta el riesgo de fraude y robo de identidad en diferentes entornos tecnológicos.

Esta herramienta de verificación ya está presente en más de 160 países









