Cuando la nube cae, lo que realmente queda al descubierto es la capacidad —o incapacidad— de una empresa para seguir respondiendo
Las caídas masivas de servicios tecnológicos ocurridas en 2025 dejaron un aprendizaje transversal para todas las industrias: el mayor impacto no estuvo en la tecnología en sí misma, sino en lo que ocurre cuando servicios críticos quedan inoperantes y las organizaciones no están preparadas para seguir funcionando.
