AVENTURA Y EXPERIENCIAS. La nueva atracción de Paso del Ángel, en Santa Sofía, permite deslizarse sobre una tabla suspendida sobre el cañón del río Moniquirá.
La experiencia hace parte de la oferta conjunta de turismo de aventura y naturaleza de este parque y del Ecoparque El Hayal.
Una tabla de surf, más de 70 metros de altura y un paisaje de montañas y cañones reemplazan las olas del mar en una nueva experiencia de turismo de aventura en Colombia.
Se trata de Surf en el Aire, una atracción presentada por Paso del Ángel y Ecoparque El Hayal, ubicados en Santa Sofía, Boyacá, que invita a los visitantes a recorrer obstáculos suspendidos y deslizarse sobre el vacío con un sistema de cables de seguridad.
La propuesta amplía la oferta de estos dos parques, que hacen parte de un mismo proyecto turístico enfocado en la aventura, la contemplación del paisaje y la conservación ambiental. Según sus promotores, es la primera experiencia de su tipo en Colombia.
Una experiencia de aventura sobre el cañón del río Moniquirá
La actividad se desarrolla en Paso del Ángel y combina un circuito de obstáculos aéreos con un recorrido final sobre una tabla de surf adaptada para desplazarse mediante un sistema de cables.
El trayecto comienza con 98 metros de obstáculos que incluyen aros flotantes, trapecio suspendido, equilibrio suspendido, trineo aéreo, cima del ángel, puente plano, camino del indio, X del cañón, telaraña vertical, túnel aéreo y un bucle que conduce hasta la tabla.
Después de superar este circuito, el visitante inicia un deslizamiento de 116 metros, a una velocidad promedio de 15 kilómetros por hora. El recorrido completo dura aproximadamente 35 minutos y suma más de 200 metros de aventura.
La velocidad se regula de manera controlada y dinámica, de acuerdo con las corrientes y las condiciones del viento en la zona. El sistema permite contemplar las montañas, los bosques y el cañón del río Moniquirá desde una perspectiva poco habitual.
“La novedad para el visitante está en la suma de experiencias. Se trata de poner a prueba la destreza a través de 11 pasos de obstáculos aéreos previos a vivir la experiencia de deslizarse por la tabla de surf no sobre agua, sino sobre el cañón y frente a la inmensidad del hermoso paisaje boyacense. El Surf en el Aire representa la evolución natural de un proyecto enfocado en conectar de manera sostenible a las personas con nuestro territorio, porque la aventura siempre ha sido la excusa, pero la naturaleza es el propósito”., señala Carolina Bustos, gerente general de los parques.
Así funciona Surf en el Aire y esto cuesta vivir la experiencia
La atracción utiliza una tabla aerodinámica de alta resistencia, fabricada en hierro con acabados en madera y conectada a un sistema aéreo de cables diseñado para permitir el desplazamiento suspendido.
James Cortés, administrador de los parques, explica las características del equipo: “No se necesita agua para deslizarse. La experiencia se realiza sobre una tabla aerodinámica de alta resistencia, fabricada en hierro con terminados en madera. Esta tabla está vinculada a un robusto sistema aéreo de cables de alta seguridad, especialmente tensionados para garantizar total estabilidad y fluidez.”
La experiencia incluye preparación del visitante, inducción de seguridad, equipos y acceso a la plataforma. En cuanto a la operación, el sistema tiene capacidad para cinco usuarios simultáneos por puente y dos usuarios en líneas paralelas de surf, con un rendimiento proyectado de 30 personas por hora, según explicó Bustos.
El acceso individual a Surf en el Aire tiene un precio de $90.000. También es posible incluirlo en los pasaportes de aventura extrema de Paso del Ángel y el Ecoparque El Hayal, cuyos precios comienzan en $120.000 y $180.000, respectivamente.
Combinación de aventura y conservación
Surf en el Aire se incorpora a un proyecto que busca integrar las actividades recreativas con la protección del entorno natural. De acuerdo con la información suministrada por los parques, la iniciativa comenzó hace 13 años como un proceso de recuperación ambiental con participación comunitaria.
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Actualmente, el proyecto reporta la protección de 52 especies nativas y más de 6.000 árboles sembrados, cifras que reflejan su apuesta por vincular el turismo con la conservación del territorio.
La oferta incluye caminatas por los filos de la montaña, senderos aéreos sobre el bosque y las llamadas Bicis por las Nubes. En el Ecoparque El Hayal, la Escalera al Cielo propone otra forma de acercarse al paisaje mediante una experiencia de contemplación.
“La invitación es a vivir la naturaleza desde dos fuerzas opuestas y complementarias: Naturaleza Extrema y Contemplación Extrema. Las personas pueden caminar por el filo de la montaña entre cañones con paredes de roca muy empinadas, cruzar senderos aéreos sobre el bosque, pedalear en las bicis por las nubes, suspendidos entre roca, agua, viento y altura y, en Ecoparque El Hayal, disfrutar de la maravillosa Escalera al Cielo, que lleva al visitante a contemplar la naturaleza de una manera diferente. En Paso del Ángel, Surf en el Aire suma una nueva experiencia de aventura a esta propuesta. Cada experiencia sostiene el bosque, protege la vida animal y fortalece la comunidad que lo hace posible”, afirma Carolina Bustos destaca que la relación entre estas actividades y el compromiso ambiental de los parques.
¿Se atrevería a surfear sobre un cañón? Comparta esta experiencia ➡️ con quienes disfrutan la aventura y descubre nuevas formas de explorar Colombia.
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Fotos de apoyo tomadas por El Hayal

